jueves, 19 de marzo de 2026

De Feudos a Unidad: La Tensión entre la Agrupación y el Partido

 

Por Fernando Pequeño Ragone,
marzo 2026
en el contexto de un PJ intervenido
y mi deseo que se re funde en un partido popular y nacional
.


El problema más profundo que arrastramos no es la falta de militantes ni de buena voluntad. Es la fractura entre la mística que vive en nuestras agrupaciones y la cáscara institucional en que se ha convertido el Partido Justicialista. Cuando renuncié al Consejo Provincial en noviembre de 2022, no fue un acto de abandono; fue un grito de alarma ante una casa que ya no albergaba política, sino reparto de cargos. Hoy, en plena intervención partidaria de 2026, esa fractura no ha sanado; se ha profundizado.

La Agrupación como Refugio de Identidad

Nuestras agrupaciones nacieron para ser usinas de ideas, espacios donde el pueblo peronista procesa la realidad y construye alternativas. Sin embargo, cuando el partido se vacía de debate, las agrupaciones dejan de ser herramientas de construcción colectiva y se convierten en trincheras de identidad. Los compañeros no van a la sede del PJ; van a la agrupación que les devuelve el sentido de pertenencia que la institución les negó. Este desplazamiento no es capricho militante: es el síntoma clínico de un partido que perdió su razón de ser.

El Partido como "Casa Vacía"

La sede del PJ Salta tiene paredes, personería jurídica, consejo directivo. Pero desde hace años, la vida política real ocurre afuera. La "casa" quedó vacía de mística, de debate, de pueblo. En su lugar, una burocracia administra silencios y acuerdos de cúpula. Esta separación entre legalidad (el partido) y legitimidad (las agrupaciones) es insostenible: las agrupaciones tienen la sangre pero no tienen las llaves de la casa; quienes tienen las llaves no tienen pueblo que los respalde.

Suturar la Brecha: Construir una Casa con Pueblo

La salida no es disolver las agrupaciones ni ahogar su identidad en una uniformidad forzada. Es transformar al partido en una red viva que contenga esa diversidad y le dé dirección estratégica. El primer peronismo, aquel que en 1945 inventó una nueva Argentina, no fue el producto de una cúpula ordenada: fue la irrupción de un pueblo organizado que encontró en la institución su herramienta de transformación. Recuperar esa lógica ascendente es el desafío histórico que les propongo asumir, compañeras y compañeros.

La tensión entre la agrupación y el partido no se resuelve por decreto ni por buena voluntad individual. Se resuelve cuando la institución vuelve a ser un espacio de construcción colectiva donde la mística de las bases encuentra cauce programático. Les convoco a exigirle al PJ Salta que sea esa casa que merecemos: abierta, debatiente, popular.

No hay comentarios:

Publicar un comentario