jueves, 18 de diciembre de 2025

Salta y la Geopolítica del Despojo: La Urgencia de “Ponernos a Pensar de Nuevo”

En un contexto marcado por la avanzada de las ultraderechas y la crisis de la democracia liberal, la vida gremial en Salta se enfrenta a un espejo incómodo. Entre la advertencia de Atilio Borón sobre la parálisis de la burocracia estatal y la interpelación de Blanca Lescano a la 'unidad de chaleco', surge una certeza ineludible: para reconstruir el campo popular y resistir el despojo, no basta con marchar; primero, habrá que ponerse a pensar de nuevo.

El escenario político actual no admite lecturas superficiales. La avanzada de la ultraderecha en Argentina no es un rayo en cielo sereno, sino el resultado de procesos de desarticulación social y fallas estructurales que hoy interpelan directamente a las organizaciones populares. En Salta, este debate cobró vida recientemente en un escenario clave: el Plenario de la CGT Regional Salta, convocado de urgencia para fijar posición ante la inminente reforma laboral impulsada por el Gobierno Nacional.

El Plenario de la CGT: ¿Unidad Real o Escenografía Sindical?

El plenario, que reunió a más de 60 secretarios generales, se dio en un clima de tensión y premura, apenas 24 horas antes de una jornada de movilización. Fue en este marco donde la intervención de Blanca “Nenina” Lescano (referente de la CTA Autónoma y militante histórica de DD.HH.) marcó un punto de inflexión. Lescano no asistió para sumarse al coro de consignas hechas, sino para cuestionar la metodología de construcción de la resistencia.

Su crítica fue frontal: la unidad no puede ser un acto retórico que se agota en una conferencia de prensa o en "ponerse el chaleco" para la foto el día antes de una marcha. Para Lescano, esta "unidad de último momento" ignora el trabajo paciente de base y la necesidad de una pedagogía política que conecte la defensa del salario con la memoria histórica y la justicia social. Su llamado a las organizaciones gremiales fue claro: el sindicalismo debe abandonar su clausura corporativa y abrirse a la comunidad si pretende sobrevivir al embate actual.

La Trama de la Burocracia: La Tesis de Atilio Borón

Esta dificultad de articulación que señala Lescano encuentra un marco teórico riguroso en el análisis de Atilio Borón. El politólogo sostiene que la avanzada de las ultraderechas en Latinoamérica se apoya en una crisis de representación donde la "burocracia del Estado" ha terminado por asfixiar la participación ciudadana.

Borón advierte que el campo popular enfrenta una "batalla de sentido" que está perdiendo. La fragmentación social —donde el individuo se siente solo frente al sistema— es el caldo de cultivo para discursos que demonizan lo colectivo. Según su tesis, la burocracia estatal y sindical, al volverse estructuras rígidas y alejadas de la realidad cotidiana, han facilitado que sectores de la clase trabajadora vean en la ultraderecha una salida (aunque sea ilusoria) a su frustración. En este contexto geopolítico, Argentina es vista como una "gran isla" de recursos estratégicos (como el litio en el Norte Grande) que el poder transnacional busca capturar a través de la desarticulación de las soberanías nacionales.

La Imposibilidad de Articulación y el Reto de "Pensar de Nuevo"

La paradoja es cruel: mientras la ultraderecha avanza con una agenda clara de demolición del Estado, el campo popular en Salta y el país parece atrapado en viejas formas que ya no convocan. El escritor salteño Antonio Gutiérrez, en su reciente análisis para Página 12, llega a una conclusión que funciona como un imperativo ético: “habrá que ponerse a pensar de nuevo”.

Gutiérrez interpela la parálisis y la resignación. Si las estructuras tradicionales (gremios, partidos, movimientos) no logran frenar el despojo, es porque las herramientas anteriores han quedado obsoletas frente a una derecha que "rompe todo". Pensar de nuevo significa, necesariamente, reconstruir los lazos desde abajo, allí donde la burocracia no llega y donde la necesidad aprieta.

Conclusión: Entre la Apertura y la Resistencia

La encrucijada salteña es el reflejo de una crisis global. El peso de la burocracia estatal analizado por Borón actúa como un ancla que impide la rearticulación del campo popular, dejando a las mayorías a merced de un modelo que las excluye.

La salida, sin embargo, fue esbozada en aquel plenario de la CGT por Blanca Lescano. La unidad real no nace de un acuerdo entre cúpulas, sino de una apertura radical. Como ella propuso, cada sede sindical debe transformarse en un centro de debate permanente, un espacio donde estudiantes, desocupados y trabajadores formales puedan encontrarse. Solo mediante esta nueva forma de trabajo —cotidiana, honesta y alejada de la soberbia burocrática— será posible construir una oposición sólida que no solo resista, sino que sea capaz de proponer un horizonte de vida digna frente al nihilismo de la ultraderecha.

 

Sindicato y memoria viva: la trama militante de Blanca “Nenina” Lescano en Salta y una crítica a la unidad de los trabajadores en Salta.

En Salta, el plenario convocado por la CGT Regional para debatir la reforma laboral se convirtió también en un llamado a repensar la unidad del movimiento obrero: no solo como respuesta urgente a una ley regresiva, sino como construcción cotidiana que articule sindicatos, organismos de derechos humanos y organizaciones sociales en defensa del trabajo digno, la democracia y la memoria

Ayer miércoles 17, la CGT Regional Salta convocó a un plenario de más de 60 secretarios generales de sindicatos para unificar criterios y fijar posición ante el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, apenas un día antes de la jornada de movilización. Si bien la necesidad de enfrentar las políticas destructivas es innegable, la forma y el momento en que se plantea esta "unidad" exponen una profunda crítica al accionar gremial actual, contrastando drásticamente con la propuesta de una unidad real, trabajada y sostenible.

La principal objeción a esta convocatoria es que la unidad no se trabaja, solo se declara. Todo el esfuerzo gremial de resistencia a la sanción de la ley de reforma laboral, se limitó solo a una conferencia de prensa en donde los dirigentes se "ponen la chaqueta" (o chalecos) y hablan de unidad el día antes de la movilización o del tratamiento de la ley laboral. Este acto, percibido por Blanca Lescano como pura retórica, ignora el tiempo que requiere la verdadera construcción gremial.

 

Blanca “Nenina” Lescano es una de las voces que, en Salta, enlaza de manera cotidiana el mundo gremial con la lucha por los derechos humanos. Como referente de la CTA Autónoma y militante histórica de los organismos de derechos humanos, entiende que la defensa del trabajo digno y la memoria del terrorismo de Estado forman parte de la misma pelea por una sociedad justa.

Hija de personas detenidas desaparecidas durante la última dictadura, Lescano volvió su biografía familiar una herramienta de intervención pública. Desde la Comisión de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, la Mesa de Derechos Humanos y la Asociación Miguel Ragone, trabaja en la señalización de sitios del terrorismo de Estado, en actividades de educación en derechos humanos y en campañas contra el negacionismo. A la vez, interviene en debates actuales, alertando que se ha “retrocedido a discusiones que creíamos cerradas” y llamando a las nuevas generaciones a comprometerse con una memoria activa.

Su participación en la CTA de Salta refuerza esa articulación entre memoria y derechos laborales. En marchas, plenarios y actos del 24 de marzo, Lescano impulsa la unidad entre sindicatos y organismos de derechos humanos, planteando que no se trata solo de recordar el pasado, sino de leer en clave presente las violencias empresarias y estatales contra trabajadores y sectores populares. Así, la agenda gremial se cruza con la agenda de memoria: la defensa del salario, las condiciones de trabajo y las libertades sindicales se piensan como parte de una misma trama de derechos humanos integrales.

En ese cruce, Blanca “Nenina” Lescano sostiene una idea-fuerza: “no queremos una memoria congelada, queremos una memoria activa”, capaz de interpelar el hoy. Esa memoria activa se expresa tanto en los juicios de lesa humanidad y en la exigencia de políticas de Estado, como en la resistencia a proyectos que amenazan con recortar derechos, criminalizar la protesta o desmantelar organismos de control. Su militancia muestra que, en Salta, el sindicalismo y los organismos de derechos humanos no son dos mundos separados, sino partes de una misma lucha por dignidad, justicia y democracia. ​

 

Unidad de chaleco o unidad de debate: interpelación desde los derechos humanos al movimiento obrero

Recuperamos a continuación las intervenciones de Lescano en su diálogo con las autoridades gremiales y los medios presentes, en la reunión en el salón de “La Bancaria” en la mañana de ayer miércoles.

“Compañeras, compañeros: venimos a este plenario de la CGT a decir algo incómodo pero necesario. No alcanza con ponerse el chaleco, subir al escenario y hablar de unidad un día antes de la movilización. Esa es una unidad de foto, de declaración, no la unidad que se construye de verdad. Hace dos años que están haciendo pedazos el país con la motosierra, destruyendo áreas enteras del Estado, dejando trabajadores en la calle, sacando comida y remedios, y recién ahora muchos gremios hablan de unidad porque se discute la ley laboral. Esa unidad es tardía, es parcial y, sobre todo, es débil si no se sostiene en debate y participación real.”

“La reforma laboral es grave, pero el problema no se agota ahí. Este gobierno llegó reivindicando el terrorismo de Estado y naturalizando un discurso de odio que deshumaniza al adversario político: se habla de ‘infrahumanos’, de ‘orcos’, de gente ‘diabólica’ o ‘maligna’ para referirse a quienes piensan distinto. Cuando se despoja de humanidad al otro, se habilita cualquier violencia. Por eso no alcanza con defender solo los derechos laborales; la discusión debe incluir la memoria del genocidio en nuestro país, el negacionismo actual, la impunidad y también el genocidio en Palestina, que es una herida abierta para toda la humanidad. Si la unidad sindical no incorpora la defensa de la dignidad humana y los derechos humanos en sentido amplio, se vuelve sectaria y miope.”

“Desde los organismos de derechos humanos venimos diciendo hace años que no queremos una memoria congelada, queremos una memoria activa como política de Estado. Esa memoria activa tiene que entrar acá, al corazón del movimiento obrero. La unidad no puede ser solo unidad de chaleco para la prensa; tiene que ser unidad de debate, de talleres, de comisiones abiertas. Hay que abrir las puertas de los gremios a estudiantes, organizaciones sociales, familias trabajadoras, como lo hizo Agustín Tosco en Luz y Fuerza, que convirtió al sindicato en una casa común donde obreros y estudiantes pensaban juntos el país antes del Cordobazo y en la CGT de los Argentinos. Tosco no construyó unidad en la víspera de una marcha, la construyó en años de discusión, de formación política, de enfrentamiento a las conducciones burocráticas y a las dictaduras.”

“Si este plenario quiere ser un punto de partida y no un acto más, propongamos una unidad que abarque todo: la defensa del trabajo digno, sí, pero también de la soberanía, de la memoria y de los derechos humanos. Hablemos del Paraná y de quién controla sus vías fluviales, de la frontera norte militarizada, de la criminalización del pueblo mapuche, de los intentos de habilitar la libertad de genocidas presos, de la represión a quienes protestan. La unidad que necesitamos es la que se construye en el tiempo, con debates incómodos, con disensos, con participación real. No se trata solo de frenar una ley; se trata de defender la humanidad frente a un proyecto de ultraderecha que quiere destruir el Estado y vaciar la democracia. Si no ponemos la memoria, la dignidad humana y los derechos humanos en el centro de la agenda sindical, nos quedamos cortos. La unidad se trabaja, se construye día a día; no nace de un chaleco, nace del debate.”

Un cierre llamando a una apertura y el trabajo cotidiano

En el cierre del encuentro, Lescano dejó planteada una idea clara: la unidad que el movimiento obrero necesita no se define en una conferencia de prensa ni en la foto de una marcha, sino en el trabajo constante y cotidiano dentro de cada gremio. La fuerza real de los sindicatos no se mide solo en la cantidad de chalecos presentes en la calle, sino en su capacidad de abrir sus puertas, sostener espacios de formación, escuchar a sus bases y debatir de manera honesta los temores, las diferencias y las estrategias comunes.

En esa perspectiva, ella propuso que el plenario fuera presentado más como un punto de partida que como una respuesta acabada. La invitación que ella dejó sobre la mesa sindical fue la de transformar cada seccional, cada sede sindical, en un ámbito de debate permanente, donde convivan la agenda laboral, la defensa de la democracia y las luchas por memoria, verdad, justicia y soberanía. La apertura hacia otros sectores –estudiantes, organizaciones territoriales, organismos de derechos humanos– tiene que dejar de ser un gesto simbólico para pensarse como condición imprescindible: la unidad capaz de resistir la destrucción del Estado y la avanzada de la ultraderecha solo puede nacer de ese trabajo paciente, diario y compartido, concluyó Lescano.

 

 

 

martes, 1 de julio de 2025

A 51 años de la muerte de Juan Perón lo recordamos hoy

El 1º de julio de 1974, la muerte de Juan Domingo Perón marcó un punto de inflexión decisivo en la política argentina, abriendo la puerta a una constante rearticulación del peronismo hacia la derecha. Tras su fallecimiento, el movimiento viró progresivamente hacia posturas conservadoras, en gran medida, por la influencia de figuras como José López Rega y el endurecimiento del gobierno de Isabel Perón, que desdibujaron el perfil popular y obrerista del peronismo histórico. Este proceso, que culminaría en la trágica dictadura cívico-militar, consolidó una vertiente del justicialismo alejada de sus orígenes más progresistas.
Sin embargo, en este panorama de derechización, destacan dos excepciones significativas: la efímera presidencia de Héctor Cámpora en la Nación y el gobierno de Miguel Ragone en Salta. Ambos, al asumir en 1973, representaron un intento de encauzar el peronismo por vías más vinculadas a la izquierda, con un fuerte apoyo de la juventud y sectores populares. Cámpora, con su lema "Cámpora al gobierno, Perón al poder", buscó una apertura democrática y una mayor participación popular, mientras que Ragone en Salta impulsó políticas de corte social y progresista. Lamentablemente, ambas experiencias fueron truncadas por la escalada de la violencia política y la consolidación de la derecha peronista, que culminó con sus respectivos derrocamientos y, en el caso de Ragone, su desaparición.

lunes, 10 de marzo de 2025

Intervención del PJ en Salta: Reorganización Política, Recuperación de Soberanía y Justicia Social

Esta noche en el PJ Salta. Y los recuerdos de cuando el "silencio dolía". 
En este encuentro con los interventores del PJ Salta, recordaba en silencio mi experiencia de alejarme de la conducción, y sentí en el aire el peso de las esperanzas truncadas y los sueños por reconstruir. Hoy, con el corazón latiendo fuerte, les digo: esta intervención no puede ser un parche más. Necesitamos abrir las puertas de par en par, escuchar las voces que laten en el interior profundo de nuestra provincia, esas que llevan décadas gritando en silencio. Y a los jóvenes, ¡oh, a los jóvenes!, darles no solo un lugar en la mesa, sino las herramientas para que dibujen el futuro que anhelan.

Esta reforma de la Carta Orgánica no es solo un trámite… es la semilla de un Partido que vuelva a latir al ritmo de la gente. Un Partido donde la democracia no sea una palabra gastada en discursos, sino un abrazo firme a la diversidad de miradas, de territorios, de generaciones. Porque solo así, con las raíces hundidas en cada pueblo y las ramas extendidas hacia el mañana, podremos sanar las heridas y renacer.

Elia Fernández, Sergio Berni, Fernando Pequeño Ragone. Sede del PJ Salta.


Expresiones de Sergio Berni y María Luz Alonso en PJ Salta


"No podemos seguir siendo un partido minoritario de decisiones que no tomamos nosotros por el el PJ es un Partido mayoritario y no podemos permitir que los que se dicen nuestros representantes levanten la mano entregando el patrimonio de todos los argentinos"...

Sergio Berni en PJ Salta


En el salón de actos de la sede del PJ Salta junto a varias decenas de militantes, tanto Sergio Berni como María Luz Alonso expresaron los motivos y objetivos de la intervención del Partido Justicialista (PJ) en Salta.

Sergio Berni enfatizó que la intervención no se debe a problemas administrativos, sino a una necesidad de reorganizar el peronismo con una visión política clara. Subrayó que el peronismo no es un partido minoritario, sino de mayoría y de poder, y que deben actuar como tal. Berni criticó la situación en la que representantes peronistas parecen apoyar decisiones que van en contra de los intereses de la nación. El propósito de la intervención es empoderar a aquellos que deseen representar los ideales peronistas y lo que hizo grande al partido y a Argentina.

Por su parte, María Luz Alonso recalcó que este no es un día de vencedores ni vencidos, sino de cumplir con una directiva del Consejo Nacional del partido. El objetivo principal es organizar y recuperar la soberanía política, la independencia económica y, fundamentalmente, la justicia social. Alonso señaló el desafío que tienen por delante en Salta y en toda Argentina, y que el éxito dependerá de su capacidad para ampliarse, unirse y enfocarse en el objetivo de recuperar la patria. Finalmente, expresó el deseo de reconstruir una Argentina donde el trabajo sea digno, las vacaciones sean accesibles, los estudiantes tengan recursos tecnológicos y los ciudadanos puedan cubrir sus necesidades básicas, recordando que los peronistas saben cómo lograrlo.


Cuando el Silencio Dolía: Una Carta Urgente al PJ Salteño 

En el corazón del Partido Justicialista (PJ) de Salta, aquel lunes, 8 de febrero de 2021, resonó una voz preocupada, la del Consejero Fernando Pequeño Ragone, a través de una carta que clamaba por atención inmediata. Su misiva no fue un mero formalismo administrativo, sino un llamado angustiado a la reflexión y al diálogo, ante lo que percibió como una deriva peligrosa para el futuro del movimiento. La urgencia que impregnó cada línea de su solicitud de reunión entre la Comisión de Acción Política (CAP) y el Consejo del partido, así como la explícita puesta a consideración de su renuncia, revelaron una profunda inquietud por el rumbo que estaba tomando la conducción partidaria.

La raíz de esta zozobra se ancló en las decisiones recientes, particularmente la del Congreso Extraordinario que confirió plena autoridad a la CAP para la conformación de las listas electorales legislativas, despojando de su tradicional lugar a las elecciones internas consagradas en la Carta Orgánica del Partido. Para Ragone, esta medida, sumada a una trayectoria previa marcada por lo que describió como una "doble conducción partidaria" y una creciente "imposibilidad de integración", amenazó con vaciar ideológicamente y despolitizar tanto a las bases como a los sectores de conducción. En sus palabras, se acrecentó un escenario donde el diálogo y la negociación de las diferencias, en beneficio de la participación libre de los afiliados en las candidaturas, se vieron cada vez más lejanos.

Sin embargo, la posibilidad de su renuncia al honorable Consejo no implicó, para Ragone, una deserción de su compromiso vital con el Partido, un lazo forjado en la búsqueda de la memoria de Miguel Ragone y fortalecido por la adhesión a los ideales del peronismo setentista: patria libre, justa y soberana, democracia, integración, desarrollo con protección ambiental y lucha contra el imperialismo. Su permanencia, o su alejamiento transitorio del Consejo, se definió en función de la posibilidad real de un diálogo fructífero que permitiera reencauzar las metas, tácticas y estrategias del partido hacia una reconstrucción abierta y plural.

En este sentido, Ragone señaló prioridades fundamentales para una reestructuración genuina: la refundación de una Carta Orgánica que garantizara la participación efectiva de los afiliados, la formación constante y la integración a través del diálogo incluso desde las diferencias. Advirtió, con un tono de preocupación palpable, que la falta de un mayor esfuerzo por el diálogo podría conducir a años de mayor concentración del poder económico y político, a la fuga de compañeros valiosos y al incremento de la exclusión de quienes pensaban diferente.

Finalmente, su carta concluyó con un llamado emotivo a no convertirse en cómplices de un Partido que se encerró sobre sí mismo, instando a seguir trabajando por caminos alternativos, honrando la memoria de Miguel Ragone y de tantos otros compañeros. La sombra de la concentración del poder y la amenaza de un viraje hacia sectores conservadores y neoliberales proyectaron una profunda inquietud en el alma de este consejero peronista, quien prefirió alzar su voz y poner en juego su lugar antes que ser testigo silencioso de lo que consideró una traición a la esencia del partido.


sábado, 22 de febrero de 2025

Alta Región: Un Refugio Histórico para el Pensamiento Emancipador en Salta

En el corazón de Salta, donde la icónica esquina de Santa Fe y Urquiza se abre frente al Parque San Martín, se alza el bar Alta Región, un espacio que trasciende su función comercial para convertirse en un bastión de la memoria política y cultural de la región. 

Las paredes de esta casona de finales del siglo XIX resuenan con ecos de encuentros y charlas que han marcado la historia del campo popular salteño. Figuras destacadas de la política y la cultura se han dado cita en este lugar para reflexionar sobre la organización de los sectores más vulnerables, aquellos que históricamente han sido marginados y desfavorecidos por las estructuras de poder.


Alta Región no es solo un edificio antiguo; es un símbolo de resistencia y lucha. Sus veredas han sido testigos de conversaciones apasionadas sobre la emancipación frente al saqueo y la entrega de los recursos al imperialismo, un tema recurrente en la historia de América Latina. En este contexto de tradición y compromiso, un grupo de compañeros del campo popular nos reunimos recientemente, impulsados por la presentación del Frente Unión por la Patria, distrito Salta, que tuvo lugar la semana pasada. La presentación del frente fue una llamada a la acción, un recordatorio de la necesidad de unir fuerzas para enfrentar los desafíos que aquejan a la sociedad salteña.

La presentación del frente sirvió como catalizador para reflexionar sobre las dificultades y estrategias del campo popular en la elaboración de programas de gobierno, la construcción de alianzas estratégicas y la definición de prioridades temáticas para campañas políticas. Las conversaciones que siguieron a la presentación revelaron un panorama complejo, marcado por el deseo de unidad y acción conjunta, pero también por desafíos persistentes que dificultan la organización efectiva del campo popular. La heterogeneidad ideológica, la desconfianza mutua y la presión de sectores opositores son algunos de los obstáculos que enfrentamos.

La "compra" de voluntades y otras formas de corrupción representan otro desafío importante. El clientelismo político, la financiación irregular de campañas y la corrupción en la gestión de recursos públicos socavan la confianza de la población y erosionan la legitimidad de los partidos y organizaciones del campo popular. La falta de transparencia y rendición de cuentas, tanto en la gestión interna como en la relación con la ciudadanía, contribuye a perpetuar estas prácticas corruptas.

A pesar de estos desafíos, los dirigentes del campo popular en Salta expresaron su determinación de superar las dificultades y construir un frente político sólido y unido. Reconocen la importancia de establecer mecanismos de diálogo y negociación que permitan superar las diferencias ideológicas y construir consensos en torno a objetivos comunes. La transparencia y la rendición de cuentas se perciben como pilares fundamentales para recuperar la confianza de la población y combatir la corrupción.

En este contexto, Alta Región se erige como un espacio de encuentro y reflexión, un lugar donde se tejen alianzas y se diseñan estrategias para construir un futuro más justo e igualitario para Salta y para el país.

Dinámicas del Campo Popular: Diálogo, Participación y Acción Política en Salta

En el complejo entramado de la política contemporánea, los partidos y organizaciones del campo popular desempeñan un papel crucial en la representación de las demandas y aspiraciones de amplios sectores de la sociedad. Sin embargo, a menudo se enfrentan a desafíos significativos a la hora de traducir sus ideales en programas de gobierno viables y estrategias electorales efectivas.

distrito Salta. El Teatrino, 
19 feb 2025.

En el corazón de Salta, donde la icónica esquina de Santa Fe y Urquiza se abre frente al Parque San Martín, se alza el bar Alta Región, un espacio que trasciende su función comercial para convertirse en un bastión de la memoria política y cultural de la región. Las paredes de esta casona de finales del siglo XIX resuenan con ecos de encuentros y charlas que han marcado la historia del campo popular salteño. Figuras destacadas de la política y la cultura se han dado cita en este lugar para reflexionar sobre la organización de los sectores más vulnerables, aquellos que históricamente han sido marginados y desfavorecidos por las estructuras de poder.

A partir de las conversaciones que mantenemos con diversos actores y de nuestra participación en los encuentros organizativos, nos proponemos realizar un análisis profundo de las dinámicas que dificultan la acción política efectiva del campo popular. Nuestro objetivo central es identificar y comprender las barreras y estrategias que los partidos y organizaciones de este sector despliegan en dos áreas fundamentales: la elaboración de programas de gobierno y la configuración de sus campañas políticas.

Este enfoque se basa en la convicción de que el conocimiento generado a partir del diálogo y la participación directa es esencial para comprender las complejidades del campo popular. Buscamos ir más allá de las observaciones superficiales y adentrarnos en las raíces de los problemas, con el fin de aportar elementos que fortalezcan la capacidad de acción política de estos actores.

Los Interlocutores y sus expresiones

En esta oportunidad, entre los presentes, contamos a Julio Molina (CTA), Nico, Alejo y Rubén del movimiento Argentina Humana, Blanca Lescano y Fernando Pequeño de organizaciones de derechos humanos, y David Torrejón dirigente social en un grupo ligado a un segmento opositor a la actual conducción del PJ Salta.

A continuación identificamos la dimensiones de la vida diaria que estuvieron presentes en el encuentro; y los grupos de problemas sobre los que giró la conversación.

Dimensiones Analíticas

  • Política: Se discuten estrategias políticas, alianzas, críticas a la gestión actual y la necesidad de un programa político claro.
  • Derechos Humanos: Se abordan temas como la defensa de los derechos de los pueblos originarios, campesinos, acceso al agua, salud, seguridad y la importancia de la memoria.
  • Problemáticas Sociales: Se mencionan la falta de acceso a la tierra, la precarización laboral, la violencia institucional, la emergencia por falta de seguridad, salud y remedios, entre otros.
  • Estrategias de Acción: Se proponen acciones como la visibilización de problemáticas, la creación de mesas de diálogo, la articulación con organizaciones, la participación en espacios de debate y la búsqueda de apoyo legal.
  • Organización: Se debate la necesidad de una mayor organización y articulación entre diferentes sectores y organizaciones para enfrentar los desafíos actuales.
  • Memoria: Se destaca la importancia de mantener viva la memoria de los hechos pasados, especialmente en relación con los derechos humanos, y de transmitirla a las nuevas generaciones.

Grupos de Problemáticas

  • Tenencia de la Tierra y Producción:
    • La figura del "puestero" y su falta de reconocimiento legal.
    • Dificultades de acceso a la tierra para pequeños productores y campesinos.
    • Explotación y condiciones precarias de trabajo en fincas privadas.
    • Necesidad de políticas públicas que fortalezcan la agricultura familiar y el acceso al agua.
  • Derechos de los Pueblos Originarios:
    • Necesidad de garantizar el acceso a la tierra y la protección de los territorios indígenas.
    • Importancia de contar con asesoramiento legal para defender los derechos de los pueblos originarios.
    • Problemáticas relacionadas con la falta de agua, asistencia médica y educación en comunidades originarias.
  • Acceso a Derechos Básicos y Servicios:
    • Falta de acceso a la salud, medicamentos y servicios básicos en zonas rurales.
    • Cierre de escuelas y dificultades para acceder a la educación en zonas alejadas.
    • Impacto de las políticas de ajuste y desfinanciamiento en la calidad de vida de la población.
  • Violencia Institucional y Seguridad:
    • Preocupación por el aumento de la violencia institucional y la falta de seguridad.
    • Necesidad de proteger a la población frente a abusos policiales y situaciones de riesgo.
    • Importancia de promover el conocimiento de los derechos y mecanismos de protección.
  • Articulación Política y Estrategias:
    • Dificultades para lograr la unidad y articulación entre diferentes sectores y organizaciones.
    • Necesidad de construir un programa político claro y que interpele a la mayoría de la sociedad.
    • Importancia de visibilizar las problemáticas y generar debate público para lograr cambios.

jueves, 20 de febrero de 2025

Nicolás y el RENABAP: Un Legado de Lucha por el Acceso a la Tierra

En el contexto de las proximas elecciones en Salta, analizamos desde el Ateneo Ragone y conjuntamente con organizaciones sociales y de derechos humanos, algunos aspectos del momento político actual y de las posiblidadades de representaciones políticas organizadas, claras y concensuadas entre sectores populares. 

Bar Alta Región. Ateneo Ragone en reunón con referentes sociales y de derechos humanos

Entre los presntes, se compartió logros que se conquistaron con la herramienta del RENABAR. 

El Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP), una herramienta impulsada desde el movimiento Argentina Humana liderado por Juan Grabois, ha demostrado ser un instrumento clave en la lucha por el acceso a la tierra y la mejora de las condiciones de vida en los barrios populares de Argentina. Nicolás, referente de este movimiento, compartió en una reunión en el Ateneo Miguel Ragone y junto a referentes de organizaciones sociales y de derechos humanos, los logros y desafíos enfrentados en la implementación de este programa.

Nicolás, de Argentina Humana
El RENABAP no solo ha servido para conseguir financiamiento para obras de infraestructura en barrios vulnerables , sino que también ha logrado un hito fundamental: la prohibición de desalojos por 10 años en tierras declaradas de utilidad pública. Esta medida ha brindado seguridad jurídica a miles de familias que históricamente han vivido en la incertidumbre y la precariedad.

Sin embargo, el camino no ha estado exento de obstáculos. El gobierno actual intentó eliminar la ley del RENABAP a través de un DNU, aunque finalmente no lo logró gracias a la movilización y el apoyo de diversos sectores. A pesar de este revés, el programa sufrió un fuerte desfinanciamiento y despidos de personal, lo que puso en riesgo su continuidad.

En este contexto, surgió la iniciativa de Rena Cepa, que buscaba replicar la experiencia del RENABAP en el ámbito de la producción, generando una política de acceso a la tierra para pequeños productores. Para ello, se creó el Registro Único del Solicitante de Lotes (RUS), una herramienta que permitía a personas de todo el país inscribirse para acceder a lotes con servicios.

El caso de Villasara Vaqueros, un barrio popular con componente campesino, ilustra el potencial de estas políticas. Allí, se planeaba el sorteo de 60 lotes con servicios dentro del polígono protegido por la ley del RENABAP. Asimismo, se destaca el caso de Santiago del Estero, donde una organización social logró generar lotes con servicios gracias al apoyo del programa.

A pesar de los avances logrados, Nicolás reconoce que aún queda mucho por hacer para garantizar el acceso a la tierra y la seguridad jurídica para todos los sectores vulnerables. En este sentido, subraya la importancia de seguir trabajando en la búsqueda de propuestas innovadoras y adaptadas a las necesidades de cada territorio.